Daniel Huertas
Entrevistador(a): Greg Labrosse
Idioma de entrevista: Español
País donde trabaja: Colombia
Profesión: Arquitectura

Daniel Huertas es un arquitecto español y profesor asociado en el departamento de Arquitectura de la Universidad de Los Andes, Colombia. En 2012, Huertas comenzó a trabajar como observador internacional de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en la región del Pacífico. Desde 2016, luego de la firma del acuerdo de paz, continuó trabajando en proyectos de justicia transicional y desarrollo territorial con enfoque espacial. Durante nuestra conversación, Huertas habla sobre su trabajo arquitectónico en relación a la justicia restaurativa y transicional, en colaboración con comunidades de zonas rurales de Colombia y estudiantes universitarios. 

Según Huertas, la arquitectura en un contexto de violencia debe diseñarse con las comunidades y no para las comunidades. Esta arquitectura debe crear espacios que puedan transformarse fácilmente con el tiempo, pero que favorezcan la permanencia de las poblaciones en sus territorios. Para Huertas, este proceso es de largo plazo y debe incorporar el conocimiento colectivo de las comunidades y asegurar una relación horizontal de los actores que permita una mayor capacidad de interacción. Además, explica un proyecto territorial llamado “la Universidad de la Paz”, en la que 18 comunidades del Pacífico colombiano han organizado un enfoque pedagógico para abordar temas de justicia restaurativa, derechos humanos y reconciliación. Dichas comunidades han diseñado cómo deben verse los espacios de encuentro para lograr este objetivo. 

En términos de evitar barreras, Huertas se enfoca en la importancia de desarrollar programas espaciales que apoyen los procesos de sanación comunitaria y restablezcan la paz y la armonía después de décadas de guerra. Para Huertas, esto debe incluir un proceso participativo de co-diseño que utilice como base el conocimiento espacial de las comunidades sobre sus territorios. Para concluir, explica cómo después de años de sufrir violencia estatal, las comunidades rurales del Pacífico están cansadas de que actores externos impongan sus proyectos; por lo que parte de su trabajo es contribuir a generar oportunidades para que estas comunidades planifiquen y diseñen sus propias visiones del futuro.